sábado, 30 de marzo de 2019


En el número correspondiente al 21 de Junio de 2001 de la revista The New England Journal of Medicine se publica un artículo procedente de la Universidad de Vancouver, British Columbia, Canadá, representativo de las nuevas posibilidades que se abren en la Oncología ante el progresivo conocimiento de las bases genéticas del cáncer.

El cáncer gástrico difuso y hereditario o familiar (que representa alrededor del 5% del total de los cánceres gástricos) se desarrolla en la juventud y se relaciona con una mutación hereditaria del gen CDH1; en las familias susceptibles el riesgo de que sus miembros presenten esta mutación genética es del 50%.

El gen CDH1 no mutado es el que codifica a las moléculas conocidas como E-caderinas, las cuales, en circunstancias normales, funcionan haciendo que las células se mantengan adheridas entre sí.

Las E-caderinas al mantener a las células adheridas entre ellas, se oponen a la invasión de las células cancerosas y a la formación de metástasis, mientras que el gen CDH1 mutado promueve, con sus alteradas E-caderinas, el carácter invasivo y metastásico de las células.

Susceptibilidad genética a padecer el cáncer gástrico


En este trabajo se describen cinco pacientes de dos familias con susceptibilidad genética a padecer el cáncer gástrico difuso y familiar que fueron tratados mediante la extirpación total del estómago (gastrectomía total).

En los cinco casos se encontraron células malignas en la capa submucosa (situada por debajo de la capa mucosa que tapiza interiormente la cavidad del estómago) del estómago extirpado, que es donde se inicia, ocultado por una mucosa normal cuando se examina el estómago mediante endoscopia, este tipo de cáncer hereditario.

Dado que no se dispone de un marcador que permita un diagnóstico precoz del cáncer en la capa submucosa gástrica, los autores consideran que en este tipo de pacientes susceptibles genéticamente, susceptibilidad demostrada tras el oportuno examen y consejo genético, parece razonable aconsejar una gastrectomía profiláctica, a pesar de que los individuos afectos se encuentren libres de síntomas.

Este trabajo es un interesante ejemplo de la progresiva utilización en la moderna práctica clínica de los estudios genéticos en aquellas personas que presentan un elevado riesgo de padecer un cáncer con el objetivo de prevenir muertes por esta enfermedad.

viernes, 29 de marzo de 2019


Si bien adelgazar es fundamentalmente una cuestión de cuánto quemas en relación a cuánto comes (calorías que entran versus calorías que salen), también es cierto que lo harás mejor y más rápido en la medida que tus comidas sean más saludables y nutritivas. Mientras más saludables sean tus comidas más favoreces los procesos y las hormonas que necesitas para adelgazar.

Así que ¿qué mejor manera de hacerlo que incluyendo en tu plan las que se conocen como súper comidas? Por eso es que hoy queremos compartir contigo unos cuántos de estos alimentos que contribuirán significativamente a un mejor adelgazamiento según el sitio web de www.paraque-es.com. Veamos cuáles son.

Arándanos

A menudo señalada como la súpercomida por excelencia dada su reputación de amplio espectro que va de ayudar contra el cáncer hasta reducir el colesterol, este alimento al igual que todas las bayas están repletos de antioxidantes y fitonutrientes. Además contienen mucha fibra, ideal para quienes quieren perder unos kilos y comenzar a limpiar su sistema digestivo para deshincharse.

Salmón

El salmón te dará una gran dosis del ácido graso Omega 3, que entre otras cosas a demostrado reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardiacas. Los ácidos grasos omega 3 reducen la inflamación y contribuyen a la eliminación de placas en los vasos sanguíneos. Además es una excelente fuente magra de proteínas. Ideal para incluirla en la dieta al menos dos veces a la semana.

Huevos

Comer un desayuno con alto contenido de proteínas es una excelente manera de manterte sin apetito por varias horas. Los huevos, a pesar de su mala fama son una increíble fuente de nutrición por su alto contenido de proteínas y otros nutrientes como por ejemplo uno que se llama colina, que ayuda a evitar que las grasas sean absorbidas por el hígado.

Almendras

Hay muchos nutricionistas que no recomiendan los frutos secos por su alto contenido de calorías. Sin embargo, siempre que se consuman dentro de las calorías necesarias para adelgazar son fantásticas. Tanto que un puñado de almendras que comas regularmente se ha comprobado que te hacen eliminar el doble de grasa que quienes no las consumen. Además son una gran fuente de grasas monoinsaturadas y fibra.

Té verde

Particularmente en Tu Cuerpo Ideal tenemos una debilidad especial por el té verde. Una de las razones es que aceleran el metabolismo, por lo que te hacen quemar más grasa. Además la enorme cantidad de antioxidantes que posee tiene beneficios que van desde la piel hasta la prevención de ciertos tipos de cáncer. Frío, caliente, bebe té verde.

Brócoli

Se trata de una de las comidas más densas en nutrientes que hay, y encima solo contiene 30 calorías en una taza. Tiene mucha fibra, antioxidantes que desintoxican tu cuerpo y te mantendrán satisfecho durante mucho tiempo. Los beneficios de comer una o dos tazas de brócoli cada día son realmente innumerables para tu peso y para tu salud.

Lácteos reducidos en grasa o descremados

Los lácteos son fundamentales en tu alimentación. Hay estudios que demuestran que las mujeres que consumen aproximadamente 1400 miligramos de calcio por día queman más grasa que aquellas que no lo consumen. El yogurt, en particular el yogurt natural que es tan versátil, ayuda a reducir la producción de la hormona cortisol, una hormona que disparada tiende a reducir el metabolismo.

Porotos, frijoles, judías

Porotos negros, garbanzo, arvejas, tienen que estar en tu lista de súpercomidas para adelgazar por su alto contenido de fibra y proteína. Conviértelas en tus guarniciones o añádelas a tus sopas y guisados. Te aseguramos que las disfrutarás.

domingo, 3 de marzo de 2019

Imagen tomada de: https://farmaciadelahorro.mx/

En un artículo publicado en la revista Annals of Internal Medicine de marzo de 2006 por miembros de la Universidad de Bergen, Noruega, y del Instituto Noruego de Salud Pública, se proponen investigar la relación ente el hábito de fumar, las muertes y las causas de muerte ocurridas en mujeres y hombres en la edad media de la vida (entre los 40 y los 70 años de edad).

La población estudiada procedía de residentes en condados rurales de Noruega; los participantes reclutados fueron finalmente 24.505 mujeres y 25.034 hombres, nacidos entre 1925 y 1941. La información inicial sobre el hábito de fumar fue recogida entre 1974 y 1978.

La situación del hábito de fumar fue evaluada a los 5 años y a los 10 años del primer examen. Las muertes ocurridas entre 1974 y el año 2000 fueron estudiadas a partir de los datos recogidos de los certificados de defunción. Los resultados fueron los siguientes: Durante el seguimiento de 25 años, fallecieron 2.333 mujeres y 4.680 hombres con edades comprendidas entre los 40 y los 70 años. Entre mujeres y hombres, el 9% y 14% de los que nunca fumaron, respectivamente, y el 26% y 41% de grandes y crónicos fumadores (más de 20 cigarrillos/día), respectivamente, murieron en la edad media de la vida.

Esperanza de vida en fumadores


Los años de vida perdidos entre los grandes fumadores, entre los 40 y los 70 años de edad, fueron 1,4 años para las mujeres y 2,7 años para los hombres, comparados con los participantes que nunca fumaron. Los porcentajes de asociación entre tabaco y cáncer de pulmón fueron similares para las mujeres y para los hombres, mientras una mejor tasa de mortalidad de causa cardiovascular en las mujeres explica las diferencias de mortalidad para todas las causas, entre mujeres y hombres.

La conclusión de los autores es que el hábito crónico de fumar aumenta fuertemente el riesgo de muerte entre los 40 y los 70 años, tanto en mujeres como en hombres, mientras que dejar de fumar lo disminuye. A pesar de que los porcentajes de muerte por cáncer de pulmón son similares en mujeres y en hombres, las mujeres que fuman tienen menores tasas de mortalidad en la edad media de la vida (de 40 a 70 años de edad) que los hombres, con historias similares respecto al hábito de fumar, debido a que el porcentaje de muertes por causa cardiovascular es menor en las mujeres.

En consecuencia, el fumar activo ejerce un fuerte efecto negativo sobre la longevidad de las mujeres en la edad media de la vida.

Fuente: https://www.estrelladigital.es/articulo/empresas/debe-valorar-contratar-seguro-salud/20190222130240363347.html