miércoles, 10 de julio de 2019


En un artículo publicado en Archives of Internal Medicine de 12 de Marzo de 2007, miembros de la Boston University School of Medicine y del Nacional Heart, Lung and Blood Institute, Bethesda, EEUU, se proponen analizar si el retraso en la aparición de enfermedad cardiovascular o la no existencia de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, es por ello que los cuidadores de ancianos juegan un papel importante en la longevidad.

Los autores han estudiado 1.697 individuos de 30 o más años de edad, cuyos padres participaron en un famoso estudio sobre factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (Framingham Heart Study) y que alcanzaron la edad de 85 años o murieron antes del 1 de Enero del 2005.

Los hijos participantes en este estudio (edad media de 40 ±7 años, de los que el 51% eran mujeres) fueron agrupados según que: ninguno de los padres (n=705), uno (n=804) o ambos (n=188) sobrevivieron hasta los 85 años o más.

Los autores examinaron los factores de riesgo en los hijos (entre 1971-1975), incluyendo edad, sexo, educación, tabaco, presión arterial sistólica y diastólica, cociente colesterol total / colesterol HDL, índice de la masa corporal, así como en relación con el baremo derivado del citado Framingtham Heart Study.

Los participantes volvieron a ser examinados (entre 1983-1987); un total de 1.319 participantes fueron finalmente seleccionados para su inclusión en el estudio sobre progresión de factores de riesgo cardiovascular, desde la línea de partida hasta la categoría de riesgo más elevado.

Los resultados fueron los siguientes:


  1. De todos los factores de riesgo estudiados, excepto el índice de la masa corporal (IMC), los autores observan una tendencia lineal, estadísticamente significativa, entre los hijos con niveles de factores de riesgo más bajos y la longevidad de sus padres.
  2. El baremo del Framington Heart Study fue más favorable en aquellos hijos en los que ambos padres sobrevivieron 85 años o más y fue progresivamente peor en aquellos cuyos padres vivieron menos años.


La conclusión de los autores es que sus hallazgos sugieren que los individuos con padres longevos tienen en la edad media de la vida un mejor perfil de riesgo cardiovascular (menos factores de riesgo) cuando se comparan con los hijos de padres que murieron más jóvenes. Esta situación ventajosa de los hijos de padres longevos respecto a los factores de riesgo cardiovascular persiste en el tiempo.